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sábado, 28 de mayo de 2011

Alquimia temporal

Existió en otra época, se arremangó el can can y enamoró a contemporáneos y barrocos. Mutación en los decenios, lustros de retraso para un acontecimiento único en su especie, pero el amor excéntrico debía emerger a ritmo de charlestón o a remolque con cenas a la luz de lámparas halógenas. La sensación de pertenecer a otro momento y la prueba fehaciente de ello. París de noche, París de día. Desde Madrid con amor, ahí donde habita la diosa, la musa moderna de poetas anclados en la Generación del 27; la musa que no puede mutar en realidad se esconde en vacíos de caricias y penitencia. El purgatorio de los poetas es el silencio, el castigo por sentir en voz alta.
Llegó a tiempo, en otra dimensión llegó a tiempo y experimentó el deseo que esconde un sí, un ahora y un para siempre. Mientras respiré habrá un para siempre, mientras muerda su piel habrá un para siempre. La eternidad es caprichosa a la hora de combinar lechos, su instante y el de ella, por fin anestesiados para interferir sin remordimientos. Llegó a tiempo, la vio antes que nadie y logró apoderarse de su escalera, de cada una de esas pestañas que cambian corrientes al aplaudir; dos ojos mecánicos que parten el corazón.
No tenía nada mejor que hacer que alterar dimensiones. París de noche, París de día. Desde Madrid con amor, en la sede de los encuentros fortuitos, anecdóticos. Vio, comparó y decidió. ¿Qué? Quedarse. Decidió quedarse con ella en e reflejo bidimensional de transformar realidades, eligió, simplemente fue egoísta y eligió quedarse con ella; musa moderna de poetas anclados en la Generación del 27, esa musa que de no ser por varios hechos sucesivos ni siquiera estaría donde está. No distingue realidad de fantasía, mas no hay realidad sin ella y paseando entre flashbacks mordisqueados se da cuenta de la grandiosidad de un monosílabo, que a simple vista no supone nada si no va acompañado de una pregunta.
París de noche, París de día. Desde Madrid con amor, ahí donde secuestran muchachas anónimas que ingenuas y majestuosas danzan por las calles mientras esquivan sogas. Si todo fuese tan fácil...si los segundos hubieran contado a su favor, la musa moderna de poetas anclados en la Generación del 27 no vagaría presa de otros momentos por los rincones de la meca "malasañera". 
Ella es Benedetti, Rojas y Cernuda en toda su esencia; ella tiene una táctica y una estrategia: perderse en los placeres prohibidos sin saber muy bien qué se ama cuando se ama.

domingo, 24 de abril de 2011

Las dos caras del sol


Dime de qué color es el sol por el lado de tu ventana.
¿Se pone a la vez que el mío?
Dime cómo son las cortinas que te aíslan de la luz
las mismas que te esconden de la curiosidad del mundo
hazme un croquis para que te imagine
ausente en noches de entierro
¿De qué pie cojeas?
¿Qué tomas para desayunar
antes de ser consciente de que aquí viene otro día?
Por mi parte todo va bien
un poco impaciente
pero sigo con mis manías:
nunca como nada antes de las nueve
odio el sonido del despertador
pero me gusta que tenga una lucecita
por si me despierto pidiendo la hora.

No obstante, mi sol es distinto,
mi sol está reprimido
desaprovechado en un cubículo VPO
tengo que ir al salón
para descubrirlo satisfecho en lo alto
no me quejo
así duermo sin antifaz.

He aquí el capítulo cuatro
del catálogo de hechos
irrelevantemente importantes
para el desarrollo de la acción
No espero respuesta inmediata
sólo léelo con regodeo
y no olvides descorrer las cortinas de vez en cuando.

domingo, 10 de abril de 2011

Anuncio de contactos: se busca mujer con gafas

Quiero estar con una de esas mujeres que se cuelgan las gafas de ver en la camiseta/camisa/jersey antes de ir al cine. Debe de ser apasionante enzarzarse en un debate después, las gafas le dan más credibilidad. Quiero discutir sobre qué musical es más interesante o por qué deberíamos ir esta noche al indio en lugar de al chino. Quiero terminar de leer un libro fantástico y llamarla inmediatamente para recomendárselo; mi fascinación podría durar horas, el tiempo justo para salirme con la mía y lograr que se interese en leerlo. Quiero elaborar tardes improvisadas en el Retiro o forzar paseos nocturnos tridimensionales, la ciudad es una locura por la noche que nunca debemos dejar de contemplar, sus edificios, amantes anónimos que sólo se adoran por la embriaguez pasajera de un sábado de desfase, puestos ambulantes, luces, olores, gente descolocada que parece no pertenecer a esa fotografía pero que tiene más derecho que nadie a contribuir con su contorno. La ciudad es uno de esos placeres prohibidos que deben ser compartidos y yo quiero compartirlo con mi mujer de gafas de ver colgadas de la camiseta/camisa/jersey.
¿Por dónde empezar? Es importante establecer una zona de acotación, una especie de zona geográfica idónea para ese prototipo de fémina con unas características determinadas. Edad: próxima a la mía-año arriba año abajo-. Físico: importante pero no decisivo. Zona geográfica: alguna dimensión paralela que en algún momento se fusione con mi dimensión, lo que conocemos más comúnmente como coincidencia. Fobias: todo el mundo tiene alguna, es lógico. Hobbies: desde contar baldosas hasta hacer aviones de papel y tirarlos desde la ventana de su habitación. Música: música es ella por lo que ese apartado estaría cubierto con creces. Y por último, compatibilidad: se presupone que máxima.
Una vez acotada la zona de búsqueda y hallado el prototipo de fémina idónea se ha llegado a la conclusión de que es una auténtica "putada". Perdón por el adjetivo, pero además de tierno, empalagoso y único, el amor también es soez.

lunes, 7 de marzo de 2011

Ya no quedan musas como las de antes

Se necesita musa urgentemente, por favor. la que tengo ya no me sirve, viene defectuosa de fábrica y no encuentro la pieza para arreglarla. Entre los requisitos imprescindibles se encuentra la capacidad innata de otorgar inspiración, la apariencia no es demasiado importante, de hecho, es bastante secundaria, simplemente tiene que sintonizar con la parte más visceral y primaria de mi persona. Deberá ser anónima y tendrá qu aguantar bien la presión al ser un objeto de inspiración y rimas de principiante. El último requisito y el más importante de todos: mi nueva musa deberá ser intangible. Con el tiempo me he dado cuenta de que sin retos todo pierde su encanto y al parecer mi tendencia magnética al fracaso es un filón de líneas libertinas y desgarradoras.
Interesadas por favor, encuéntrense conmigo por casualidad donde les plazca. No garantizo que sepan que han sido elegidas, pero es emocionante pensar que sí. Alguna de vosotras disfrutará de días de protagonismo injustificado, en ocasiones inmerecido, hasta que la X reclame lo que por derecho es suyo y el resto de musas de quita y pon sean musas de pacotilla. 
La pantomima de inmortalizar es caprichosa, aunque más lo es el objeto que se presta a ello.

domingo, 16 de enero de 2011

El monstruo de dos cabezas

El monstruo de dos cabezas ha abandonado el edificio para asediar las calles de la ciudad y fundirla en pánico irracional. Pero nadie sufre tanto como los corazones férreos, esos seres desprovistos de sentimientos que buscan compañía un sábado por a noche en rincones oscuros. Estratagema de manual para acallar voces y certitudes obscenas. El anonimato reconforta a las llemas que se enredan en hebillas extrañas pero válidas para saciar angustias e insatisfacciones.
Tras el monstruo de dos cabezas sale corriendo el cazador ninfómano/ melómano/antropólogo/funambulista/romántico empedernido. Esta nueva figura tiene la peculiar afición de coleccionar sobres abiertos para reenviar a sus destinatarios postales en blanco y negro de ciudades inmortales que se alimentan de clichés. de ilusiones que nunca pasan de moda. Paseos a la luz de la luna, góndolas, edificios grises que se iluminan con farolas estratégicamente colocadas, catedrales que hechizan a turistas que desean no marcharse jamás, pero el curso del tiempo les empuja sin remedio a la rutina de deambular arañando días más utópicos, momentos únicos. Y París, Londres, Venecia...se convierten en templos del idealismo bohemio, el prototipo perfecto del amor eterno y verdadero, un coupe de foudre...l´amore per sempre...love is everything or whatever...
Ha llegado la hora de dar caza y captura al monstruo de dos cabezas antes de que despedace más esqueletos. Debemos poner cepos, redes, trampas lo suficientemente grandes como para contrarrestar el ingenio de una bestia con dos cerebros que discuten constantemente para salirse con la suya. ¿La suya? ¿Qué es "la suya" extrapolada a una bestia de dos cabezas? ¿Habrá logrado la metáfora desbancar a la astuta y pícara dama escudada en evasivas y mordaces respuestas? Es sólo cuestión de tiempo que el sueño o la pesadilla cobren vida.
Ella es el interrogante, la incógnita junto con el cuándo y el dónde al son de Charles Aznavour la pesadilla no parece tan horrible ni la bestia tan descomunal, pero ella, ella sí que es tremenda; va acompañada por un séquito que la eleva por encima del asfalto para no pisar los charcos que se forman debajo de balcones y ventanas tomadas por siluetas inconformistas.
Yo no soy ni bestia, ni cazador ninfómano/melómano/antropólogo/funambulista/romántico empedernido--bueno, quizá un poco de esto último--no sé ni el cuándo ni el dónde, sólo soy un turista más que se escuda en catedrales y en calles legendarias para sentirse algo diferente, para tramar conspiraciones certeras que han de resolver el misterio incandescente de la soledad. El rompecabezas por excelencia de la existencia humana. Ser, existir, compartir.Ésa es la cuestión.
Pienso luego existo; existo luego comparto; comparto luego vivo; vivo porque te tengo. Y de este modo, los monstruos y las pesadillas se disipan hasta que la oscuridad lo envuelva todo y sólo quede el recuerdo de haber tenido algo extraordinario.

martes, 7 de diciembre de 2010

Peter Pan

Hoy es uno de esos días en los que te das cuenta de que te vas haciendo mayor; reniegas, es lógico, pero asúmelo, el tiempo no suele quedar para tomar café y cotillear sobre los idilios de gente anónima que pierde paraguas en los momentos más inoportunos, el tiempo simplemente pasa, en todas las acepciones posibles del verbo pasar. Transcurso, entrada o ignorancia...todas admitidas.
Pero hacerse mayor tiene un precio, crecer no es sólo dar el estirón y presumir de atributos. Crecer supone tomar decisiones, correctas, incorrectas...no es relevante, se toman que no es poco. Hacerse mayor conlleva interesarse por los planes de pensiones sólo "pa porsi"; conlleva pensar en tonterías como un lugar estable donde vivir,hijos,mujer hipotética, medias naranjas, pomelos que se hacen pasar por naranjas... carreras, negarse a opositar porque la traducción audiovisual sigue siendo un sueño factible, aunque no a corto plazo. Hacerse mayor tiene obligaciones, por supuesto, entre ellas hacer cola en el auditorio municipal para pillar buen sitio y poder grabar a tu sobrina vestida de campana en la función de Navidad del colegio y ser consciente de que a esta primera función le seguirán otras 6 más de temática similar pero distinto disfraz, ante todo originalidad. Hacerse mayor tiene el requisito fundamental de fabricarse un corazón a prueba de bombas, o de pomelos más bien. Tienen su encanto al principio, pero luego dejan toda la zona avinagrada. 
Nadie dijo que hacerse mayor fuera fácil, es obligatorio, eso sí, pero fácil, lo que se dice fácil....El problema es que nos empeñamos en hacer un drama de todo. Propongo hacernos más pequeños conforme nos hacemos más grandes; es simple, vayamos al trabajo de lunes a viernes, busquemos camorra en la autopista por no haber cedido el paso o quememos el asado justo una hora antes de que tu madre vaya a cenar a casa un domingo por la noche, pero comamos chicle en las reuniones, saltemos en el ascensor para emparanoyar al tío del traje de la última planta, decoremos cada rincón de la casa cuando se acerque la Navidad y durmamos con patucos de punto hechos por tu abuela con todo su amor, pero tres números más grandes "es que tienes que crecer" te dirá ella con las gafas apunto de caerse del sofá; nunca puede usar el cordón que le compró tu madre. Ya ves la catástrofe y el desembolso absurdo por la misma imprudencia de siempre.
Compremos chalets adosados en las afueras, tengamos 1, 2 o 3 labradores para que corran con los dos hijos hipotéticos que siempre dirán que sus madres no les entienden y "no están en la misma onda", tengamos dos coches, un turismo para los viajes a casa de tu madre y el más cómodo para las emergencias y uso diario. Pero nunca me obligues a dejar de aplaudir cuando vea fuegos artificiales, no me juzgues por usar gorros extraños y guantes-manopla que ocupan medio bolso; no me regañes por no llevar un paraguas cuando es más que evidente que va a caer agua a raudales y no me bajes la música cuando esté con los ojos cerrados porque me asustas y me da mal rollo.  En resumen, cuidemos al niño que tenemos dentro y protejámoslo del adulto sedentario que ya lo tiene todo hecho.
Hoy es uno de esos días en los que te das cuenta de que te vas haciendo mayor. Corre, apaga la luz y vete a la cama, mañana ya se te habrá pasado.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Hasta que despiertes despacio

Se cuentan por decenas
los centímetros que liman intentos
y reducen a la mitad
afluentes de relámpagos que estallan en trueno
y revientan en eco.
Y tú, vacía y hueca,
quieres salir a la calle
para sentir un poco de lluvia
para respirar hondo en la tormenta
con los ojos cerrados,
cerrados con fuerza
para no recordar lo que es jugar al sol.
Vuelvo a tener cuatro años
con sus atardeceres y sus cambios de estación
con esos amigos que mutaron
y se fundieron en futuros dispersos
que prometieron volar lejos.
Pero cuantos años más tarde
aqui sigo embaucada en esos atardeceres cíclicos
más viejos
pero tan naranjas...
Y ahora los cambios de estación son etapas
que tejen momentos
que unen historias que se encierran en papel.
Y ahora persigo amaneceres
cambiar de cielo
de naranja y de nube
de todo hasta que el papel arda
y nos consuma en cenizas
y nos vierta a la nada.